Startups guipuzcoanas “de sobresaliente”

Los creadores de la donostiarra Multiverse Computing, en el ámbito de la computación cuántica, un sector en plena expansión, y de Robtrusion, una iniciativa resultado de la colaboración entre Irurena Group y Mondragon Goi Eskola Politeknikoa, nos cuentan por qué estas empresas emergentes están despuntando.

Multiverse

Según cuenta la leyenda, muchas de las punteras compañías de Silicon Valley que hoy dominan el panorama tecnológico surgieron en un humilde garaje. Pues, la donostiarra Multiverse Computing dio un paso más, y es que nació nada menos que en un grupo de whatsapp. Sucedió hace cuatro años y desde entonces su crecimiento ha sido exponencial. Entre sus logros está el de convencer a la propia Comisión Europea de que la startup con sede en Miramon tiene la llave para situar a Europa a la cabeza de la carrera en lo que a computación cuántica se refiere. “En este momento la computación cuántica está en plena expansión y nosotros no solo teníamos la certeza de que podíamos competir a escala global, sino que podíamos hacerlo mejor que nuestros competidores”, explica a este periódico uno de sus fundadores, el físico teórico Román Orús, quien también es profesor de Investigación Ikerbasque en el Donostia International Physics Center (DIPC).

La realidad es que el equipo formado por Orús, junto con Enrique Lizaso, Sam Mugel y Alfonso Rubio, ha convertido Multiverse Computing en la principal startup del sector en el Estado, logrando en 2021 unos ingresos de 6,8 millones de euros, lo cual ha posibilitado que la joven compañía inaugure nuevas sedes en París y Munich, además de las oficinas que tiene en Donostia y Toronto (Canadá). Asimismo, ha pasado de tener 35 empleados a la previsión de alcanzar los 70. Estos logros le han hecho merecedora del premio Adegi a la Nueva Empresa de Gipuzkoa 2022; un galardón que reconoce el potencial de crecimiento de las jóvenes compañías nacidas en Gipuzkoa con una antigüedad menor de 10 años.

Pero, ¿qué es la computación cuántica? Es una alternativa a la computación convencional que permite resolver problemas que resultan irresolubles para la informática clásica, realizando operaciones muy complejas en un breve periodo de tiempo. “Mejora la precisión de tecnologías como la Inteligencia Artificial, la velocidad y la eficiencia de las operaciones, y además requiere un menor gasto energético”, enaltece Orús.

Lejos de ser una burbuja, la computación cuántica es un campo emergente que, en palabras de Orús, “está dando en este momento el salto a la industria, por lo que quien esté ahora en el mercado es quien tiene posibilidad de hacerse con él”. Es por ello que el científico insiste en la importancia de correr para no quedarse atrás: “La velocidad es vital. En el caso de las empresas de base tecnológica correr es la única opción, y aun así siempre vas tarde”.

Además, para este emprendedor, una de las claves para que un proyecto tecnológico toque el cielo del éxito es “tener visión de oportunidad, pero también capacidad para asumir el riesgo, porque sin riesgo no hay éxito”.

Acceso al artículo completo de Noticias de Gipuzkoa aquí.